diciembre 16, 2014

Tarjeta inteligente; más dudas que certezas

Son muchas dudas generadas y la información que se ha proporcionado a los consumidores de energía eléctrica de Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal, Comitán o Tapachula por la nueva tarjeta de pago proporcionada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), es escasa. 
Los objetivos alcanzados aún no se cumplen, pues apenas el 10 por ciento de la población tiene la tarjeta y la meta es juntar 600 mil en dos años. 
Prueba de la poca o nula aceptación de esta tarjeta de pago, es que el Coordinador de Comunicación Social de la CFE División Sureste, Ramón Olivo López, señaló que lleva tiempo adaptarse a un nuevo proceso y la gente le teme a lo nuevo.
A pesar de las consultas que se realizan en las colonias donde se plantea la idea de cambiar a la nueva tarjeta, lo es cierto es que la ciudadanía sigue confundida con la modalidad y las funciones que tiene dicho pago. 
La incertidumbre radica en que personal de la CFE señala que el cambio es voluntario y las personas que deseen conservar el sistema de pago tradicional lo puede realizar sin problema alguno, aunque después mencionan que el canje debe ser obligatorio y es ahí donde los ciudadanos dejan de creer en las versiones que les presentan.
Para quienes tienen establecido un contrato con CFE el cambio a realizar es totalmente voluntario; sin embargo, en caso de no existir alguna contratación con la empresa, entran de manera directa a la modalidad, mencionó Olivo López, por lo que la gente sigue sin comprender de manera clara el tema. 
El llamado “Pago programado” genera más dudas que certezas y prueba de ello son las múltiples denuncias que se han realizado en las instancias como la Profeco, sobre todo, en Tapachula por la confusión que existe respecto a esta modalidad. 
Y, aunque la CFE ha mencionado que el cambio trae beneficios como la instalación sin costo de los medidores, los usuarios señalan que costo de la luz se encarece, por esa razón es que existen tantos reclamos en torno a este tema. 

Proporcionar de manera gratuita la tarjeta no es un incentivo real para la ciudadanía, pues se trata únicamente de un plástico, tampoco lo ha sido la reconexión de la energía eléctrica gratuita en caso de existir retraso en los pagos. 
Lo que no se dice, es que en caso de que los ciudadanos por una u otra razón no puedan cubrir en tiempo y forma el pago se queda, de forma inmediata, sin la energía eléctrica y será hasta que realicen el pago cuando se reanude la instalación, situación que ha generado inconformidad.
Sobre todo, porque en el antiguo sistema tenían un margen de días para acudir y realizar el pago sin problemas, en caso de tener algún retraso. 
No solo se trata de un discurso para vender una nueva modalidad, se vuelve fundamental que el pago programado y los nuevos medidores pasen por un filtro con las instancias o laboratorios necesarios para saber qué tan funcionales son y sobre todo, que tenga como objetivo final proteger la economía familiar.

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