septiembre 14, 2016

Exigen solución a la CFE

Miércoles, 7 de septiembre de 2016 - Edición impresa 

EL CUYO, Tizimín.— Cansados de las constantes fallas del servicio, habitantes de este puerto retuvieron ayer a dos trabajadores y un vehículo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), para exigir una pronta solución al problema.

El lío se registró poco antes del mediodía, cuando dos empleados de la CFE llegaron a verificar las fallas y fueron interceptados por los mismos pobladores, quienes les quitaron las llaves del vehículo y los llevaron al comisariado municipal.

Ahí los dos trabajadores dieron aviso a sus superiores y se programó una reunión para la 1:30 de la tarde; sin embargo, se inició poco después de las 2 p.m. La gente fue convocada con el tañer de las campanas de la iglesia.

También se presentaron patrullas de la SSP porque los inconformes habían amenazado con voltear el vehículo de la CFE.

Unos 50 pobladores llegaron y se aglomeraron dentro del local del comisariado municipal. Se presentó Gerardo Ayala Basulto, superintendente de la CFE zona Tizimín, y se acercó el comisario Santos Reyes Maldonado, quien pidió esperar a que llegaran las autoridades municipales. Sin embargo, la gente no esperó y empezaron a llover quejas.

“¡Ya estamos hasta la m… de que ustedes no hagan algo! ¿qué están esperando? Sólo porque los señores están pescando, si no ahorita volteamos ese vehículo”, decían las mujeres presentes.

Reyes Aguiñaga Medina, líder del Comité Náutico, señaló que en reiteradas ocasiones han reportado que a tres kilómetros del puerto, con dirección a la ría, hay cables colgados, pero cuando los reportan trabajadores de la CFE dicen que esperarán a que los manden porque prefieren acudir a altas horas de la noche para cobrar horas extras.

Madres de familia, por su parte, se quejaron de que sólo hicieron gastos para el festival de clausura de las escuelas de sus hijos, que no se lucieron porque no había energía eléctrica.

Otros dijeron que se les han quemado aparatos eléctricos y los alimentos se les echan a perder porque no funcionan las congeladoras. Aunado, a ello, se quedan sin servicio de telefonía celular y de combustible.

Por un momento los ánimos se caldearon, incluso una persona gritó: “¡Vamos a encuerar al superintendente y lo vamos a tirar en la punta del muelle si no le da una solución al problema!”.

Fueron casi dos horas de reclamos, hasta que Gerardo Ayala se comprometió a que, a partir de ahora, dejaría una unidad patrullando para reportar por radio inmediatamente algún fallo y solucionar el problema.

Incluso ofreció programar una reunión semanal con el comisario y un grupo de pobladores para hablar de los avances. Después se firmó un convenio en el que fungió como testigo el jurídico Francisco Polanco Díaz.— WENDY ARACELLY UCÁN CHAN.



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